domingo, enero 16, 2011

"Sería deseable una moratoria de la ley 'Biden-Sinde'" (publico.es)

Foto tomada de www.publico.es,
y hecha por GRACIELA DEL RIO


Ya estaba tardando en poner un post de la ley "Sinde". He encontrado por twitter esta entrevista que le han hecho a Amador Fernández-Savater, donde se expresa claramente los puntos que todos los internautas compartimos. A mí me han llamado la atención lo siguiente:

- Internet es una forma de difundir cultura, de todo tipo.
- No se puede equiparar a los artistas y autores, que crean cultura, con la industria cultural, que la usa para lucrarse.
- No hay que tomar el camino fácil y restrictivo, y prohibir algo solo porque se le tiene miedo, como internet.
- Habrá que evolucionar hasta algún modelo que concilie las dos posturas.

Os hago un copy&paste de la entrevista que le han hecho y os pego el link de publico.es, donde ha aparecido publicada. También os linkeo su blog, donde apareció el post "La cena del miedo", por si queréis leerlo. Es muy interesante.

Estos son los hechos y son de sobra conocidos: el editor Amador Fernández-Savater, colaborador de Público, participó el pasado 7 de enero en una cena organizada por la ministra de Cultura para hablar de las descargas en Internet. Conocido activista de los movimientos del copyleft y la cultura libre, cinco días después, Fernández-Savater colgó en su blog (acuarelalibros.blogspot.com) un texto en el que contaba lo ocurrido en la cena, a la que también asistieron personajes del mundo de la cultura tan conocidos como Álex de la Iglesia, Antonio Muñoz Molina, Alberto García Álix, Juan Diego Botto y Luis Gordillo, entre otros. La conclusión del artículo, que provocó un brutal tsunami de enlaces y comentarios en internet, era contundente: "Es el miedo quien gobierna, el miedo conservador a la crisis de los modelos dominantes, el miedo reactivo a la gente (sobre todo a la gente joven), el miedo a la rebelión de los públicos, a la Red y al futuro desconocido".

¿Cómo ha vivido el gran debate suscitado por su texto?

Para mí, es increíble haber escrito algo en lo que tantísimas personas se han sentido reconocidas. Estoy asombrado, emocionado, agradecido, feliz. Creo que mi voz ha podido suscitar confianza y apoyo entre gente tan heterogénea porque no me identifico personalmente con ningún espacio ideológico o de poder (la izquierda o la derecha, la élite intelectual, un gran medio de comunicación, etcétera). Y cada vez más personas nos sentimos así, "fuera de lugar".

Hubo quién le acusó de falta de ética por haber revelado los detalles de una cena privada.

Era una cena-reunión convocada por la ministra de Cultura y pagada con dinero público, no sé qué tiene de privada.

La ministra le llamó al día siguiente, ¿qué le dijo?

Me dijo que estaba afectada por lo que se estaba moviendo, que entendía que la red es un bien precioso para mucha gente y por tanto un tema muy sensible. Yo traté de explicarle que, efectivamente, la red no sólo es para muchos de nosotros una herramienta útil, sino un espacio de vida e incluso una parte importante de nuestro cerebro. También le insistí en el papel decisivo que pueden tener hoy las políticas públicas para evitar otro escenario desastroso de reconversión industrial, si son valientes y empiezan a pensar más en los creadores y trabajadores culturales, y menos en la industria cultural.

¿Le ha llegado alguna otra reacción de los asistentes?

Me llama la atención que todo lo que ha tenido que responder al texto el director de la Academia de Cine haya cabido en un Long Tweet. Creo que mi texto expresa una preocupación muy generalizada en la sociedad y Álex de la Iglesia se la ha despachado en diez líneas. No me parece muy buena señal.

¿Cómo valora las voces de los creadores presentes en la cena?

No me interesa el ensañamiento personal, la carnaza ni el sensacionalismo, sino describir afectos e ideas presentes en aquella cena-reunión. Para mí, pensar no tiene que ver con cargarse de razón, dar caña al de enfrente o desahogarse insultando, sino más bien con aprender a mirar la realidad por uno mismo, huir de los estereotipos y buscar un lenguaje propio. Creo que he sido respetuoso con los demás invitados a la cena y por eso la gente ha sido muy respetuosa conmigo de vuelta en los centenares de comentarios al texto. Son los estereotipos denigratorios que salpican por todos lados este debate los que nos impiden escucharnos al hablar y escucharnos al pensar.

Usted hablaba de que palpó el miedo. ¿No es hasta cierto punto comprensible que se tenga miedo ante la extraordinaria revolución que vivimos?

Creo que no podemos dejar que la industria cultural interprete y administre el miedo que legítimamente puede suscitar un tiempo de incertidumbre como este. En la cena, me pareció increíble que la gente se arrogara el derecho a hablar en nombre de "los artistas y los creadores". ¡La industria cultural no es lo mismo que la cultura ni que los autores! Distinguir estas cosas me parece un ejercicio muy liberador. Creo que para los creadores y los trabajadores culturales ha llegado la hora de decir muy claramente: ¡No en nuestro nombre! No a las soluciones represivas. No a las leyes que amenazan la naturaleza profunda de la red, esto es, el libre intercambio. No al miedo como educador.

¿Cuál sería la mejor forma para dialogar con ese miedo, que es además el miedo de los poderes fácticos, tanto políticos como económicos?

Aprendamos a ser agradecidos con quien comparte. También materialmente, económicamente. Un pequeño ejemplo de lo que digo: Wikipedia acaba de recaudar 16 millones de dólares en 50 días. La gente ha agradecido y recompensado su modelo abierto y distribuido. El agradecimiento a quien comparte podría ser también la clave de una política pública. Por ejemplo, España es uno de los países del mundo con más producción copyleft y Creative Commons. ¿Pero qué apoyo institucional hay? Casi nulo. Todas las energías se van en defender a la industria con más leyes represivas.

¿Sorprendido por el eco que ha tenido su texto?

La prensa se ha limitado a hacerse eco del texto y de su repercusión. Pero por lo que sé, a nadie se le ha ocurrido preguntarle a la ministra: "Visto el rechazo masivo que suscita su ley más allá del búnker de la industria cultural, ¿su ministerio piensa en insistir con la ley pase lo que pase y caiga quien caiga?". Preguntas así son las que yo busco. Hay quien se queja de que la prensa y los periódicos van a desaparecer. Y yo me pregunto de qué sirven si han perdido completamente su función de vigilancia de los poderes y de expresión de la sociedad. Si esa función la tenemos que buscar en los blogs y en Wikileaks, si la prensa va hoy detrás de lo que pasa en la red, ¿para qué la queremos?

¿Qué opina de la ley Sinde'?

Es una chapuza de ley, basada en el miedo, la ignorancia y el solo recurso a la fuerza bruta, que se ha ganado a pulso un rechazo masivo en la sociedad.

¿Qué propone?

Sería deseable un gran movimiento en la sociedad que exija una moratoria de la ley Biden-Sinde. Mi propuesta sería abrir un gran debate público entre los autores y creadores. Sin intermediarios. Sin la industria. Porque con la industria no se puede hablar: sólo es una máquina de hacer dinero, de precarizar el trabajo y de acumular poder.

La prensa debería tener un papel en ese debate.

Podría tener un papel especialmente activo en la exigencia de una moratoria. Así podrían recuperar esa función crítica que debe ser la suya. Las políticas públicas podrían facilitar las condiciones para ese tipo de debate, siempre y cuando dejen de lado su afán recurrente de tutela e instrumentalización. Por supuesto, en el debate tienen que estar los actores implicados desde hace años en el movimiento por una cultura libre, sin los cuales nada de esto sería posible ni tendría sentido.

jueves, enero 13, 2011

Cambio de móvil: HTC Desire



Por fin, seis meses más tarde, tengo móvil nuevo *^^* Esto SÍ es un smartphone!! Solo lo he tenido en la mano 10 minutos, pero ya me flipa este móvil. Se puede hacer de todo!! No tiene nada que ver con el móvil que tenía antes.

He tenido esta mañana el iphone de mi colega de curro y no tiene nada que envidiarle. Desde luego, cada uno tiene sus historias (android vs. apple) pero dejando eso a un lado, me parecen muy muy guapos los dos teléfonos.

Cuando lo trastee un poco pondré una entrada más completa.

lunes, enero 10, 2011

Reflexiones de 2010

Estoy escribiendo el primer post del año y me pongo sensiblera. ¿Qué debería hacer? ¿Recapitular? ¿Hacer una lista con mis propósitos? No sé, creo que escribiré un poco sobre la marcha.

El 2010 ha sido un año de contrastes. He hecho uno de los mejores viajes de mi vida, y he pasado por uno de los baches más gordos también. Lo peor de todo es que no me di cuenta de lo mal que estaba hasta que ya ha pasado (a toro pasado, que se suele decir). En serio me creí que estaba de puta madre cuando no era así. Los que ya me conocéis, seguro que lo estáis adivinando xD Aun así, no me arrepiento de nada. Hace ya un tiempo que decidí quitarme la coraza y vivir la vida al máximo, con lo que eso conlleva. Los subidones, son la hostia, pero las caídas... ay, ¡cómo duelen! Sin embargo, ¿qué sería de la vida sin esas cosas que nos hacen perder la cabeza? Todo se convertiría en algo monótono y aburrido. Y lo que no mata, engorda xD

Yo no creo en las coincidencias. Creo que todo pasa por una razón, aunque en el momento no nos guste o no la veamos. Os voy a contar una anécdota. Haciendo las compras de navidad, fui a la tienda donde estaba una conocida y había una cola de la leche. La tía que estaba delante de mí le pidió a la dependienta que le sacara cada bolso, cada par de guantes, y cada historia, y eso que es un local pequeñito. A los veinte minutos, aburrida de aguantar a la que tenía delante, vi un pañuelo en una esquina, el cual ella ni había mirado, y para abreviar, le pedi a la chica (mi conocida) que me lo pusiera, mientas la otra pedorra se decidía entre el sétimo y el vígesimo bolso que le habían enseñado. En aquel momento, ella, encaprichada con lo que yo tenía en la mano, me dice "ah, espera, que me lo voy a comprar yo". La miro alucinada, y le digo "pero, ¡si ni siquiera lo has mirado!", "ah, pero yo estoy delante de ti y me lo llevo", me contestó tan fresca.

Yo no quería montar un escándalo porque la chica no sabía donde meterse. El pañuelo lo tenía yo en la mano, así que le podía haber dicho perfectamente "ven a quitármelo, si tienes huevos". Pero como mis amigas me dicen que siempre estoy montándola, decidí sacar mi elegancia interior como Bridget Jones y cederle amablemente a esa hija de puta caprichosa el puto pañuelo. Y me fui.

Pues resulta que ayer, paseando por aquí, entré en una tienda de chinos supergrande (es como el carrefour, tiene de todo), y vi el pañuelo a 5,50 euros, en vez de a 20. Y pensé "esa zorra ha pagado 15 euros de más, que le aprovechen". Y en ese momento, se me dibujó una sonrisa orgásmica de oreja a oreja.


Moraleja:
las cosas pasan por una razón, y todo tiene un lado bueno, aunque en el momento cuesta verlo. Y si no te gusta, haz todo lo que puedas para cambiarlo.

Postdata: para aquellos que seguís preguntándome por el AINO, YA NO LO TENGO. De verdad, no sé como deciros que me lo robaron en julio de 2010, que no me sé el menú de memoria, ni las aplicaciones, ni los nuevos plug-ins,etc.etc. Aun así, gracias por leerme :)